La operación es solo la mitad de una rinoplastia. La otra mitad son las semanas de cicatrización que vienen después, y lo que usted haga en ese tiempo tiene un efecto real sobre el resultado. Una buena higiene reduce el riesgo de infección, mantiene la nariz cómoda y ayuda a que la hinchazón se asiente en la forma que el Dr. Teker planificó. Nada de esto es difícil, pero algunos hábitos tienen que cambiar durante un tiempo.
Dentro de la nariz
Después de la cirugía, la mucosa de la nariz está inflamada y produce costras, sangre seca y moco. Es normal, y es una de las razones por las que la nariz se nota taponada durante la primera semana aunque no haya nada que la obstruya físicamente.
Lave con suavidad con suero salino. Un aerosol de suero fisiológico estéril, o el lavado salino que le recomiende su cirujano, usados varias veces al día, ablandan el moco y las costras para que se desprendan solos. Inclínese ligeramente hacia delante sobre el lavabo, aplique la solución en cada lado y deje que salga. No la fuerce a presión. Si el Dr. Teker le ha recetado una pomada o un aerosol concreto, úselo exactamente como se le indicó.
No se suene la nariz. Durante al menos dos semanas, la presión al sonarse puede alterar los puntos internos, provocar un sangrado y desplazar la hinchazón. Si tiene que estornudar, hágalo con la boca abierta para que la presión salga por ahí.
No introduzca nada en las fosas nasales: ni bastoncillos de algodón, ni dedos, ni intentos de arrancar las costras. Se desprenderán por sí solas.
Lavarse la cara
Mantenga secas la férula y las cintas mientras las lleve. En lugar de lavarse la cara bajo el grifo, límpiesela con suavidad con un paño blando o un disco de algodón humedecido en agua tibia y un limpiador suave, sin tocar la férula ni las cintas. Seque la piel alrededor de la nariz a toques, sin frotar. El maquillaje puede usarse normalmente en las mejillas y los ojos a partir de la segunda semana para cubrir los hematomas; evite la nariz en sí hasta que se hayan retirado las cintas y la piel se haya asentado.
Ducharse y lavarse el pelo
Puede ducharse y lavarse el pelo desde el día siguiente a la cirugía, manteniendo secas la férula y las cintas. Use agua tibia, no caliente: el calor aumenta la hinchazón y puede provocar un sangrado nasal. Al lavarse el pelo, incline la cabeza hacia atrás, como en la peluquería, para que el agua corra lejos de la cara, o pida ayuda a alguien durante los primeros días. Evite los baños de inmersión, las saunas y los baños de vapor durante un mes. Siga siempre las instrucciones de lavado que le dé el Dr. Teker.
Cintas y puntos
Las cintas adhesivas sobre el dorso y la punta sostienen la piel y reducen la hinchazón. No las toque hasta que el Dr. Teker las retire o las cambie, normalmente en la visita del séptimo día. Si se levanta el borde de una cinta, no tire de ella; presiónela suavemente para volver a pegarla o déjela como está. Si una cinta o la férula se desplaza o se cae, no intente recolocarla usted mismo; llame a la consulta.
Los puntos del interior de la nariz se reabsorben solos. Si se utilizó la técnica abierta, los puntos finos de la columela, la franja de piel que separa los orificios nasales, se retiran en la misma visita que la férula, y la pequeña cicatriz puede mantenerse limpia con un algodón humedecido en suero salino, o con la solución antiséptica o la crema que se le hayan dado. Tras retirarlos, una capa fina de la crema recomendada mantiene la zona suave.
Sol
La piel recién operada se pigmenta con facilidad. Durante los tres primeros meses, mantenga la nariz fuera del sol directo, use un protector solar de amplio espectro en cuanto se hayan retirado las cintas y lleve sombrero al aire libre. Una quemadura solar en una nariz en cicatrización se hincha y puede dejar marcas duraderas.
Dormir y actividad
Duerma boca arriba con la cabeza elevada sobre dos almohadas durante las dos primeras semanas; reduce la hinchazón nocturna y protege la nariz de un mal movimiento. Evite inclinarse hacia delante, levantar peso, hacer deporte y cualquier cosa que aumente el pulso y la presión arterial durante dos o tres semanas, porque todo ello incrementa la hinchazón y el riesgo de sangrado. Caminar es recomendable desde el primer día.
Errores frecuentes
Tocarse la nariz. Comprobar constantemente con los dedos irrita la piel y puede desplazar un dorso en cicatrización. Resista la tentación.
Las gafas sobre el dorso. Su peso puede dejar una marca mientras consolidan los huesos. Durante unas seis semanas, sujete las gafas a la frente con cinta o use lentes de contacto.
Sonarse o sorber con fuerza. Ambas cosas aumentan la presión dentro de la nariz.
Duchas calientes y comida picante. Ambas dilatan los vasos sanguíneos y aumentan la hinchazón en la primera semana.
Fumar. Reduce el aporte de sangre al tejido en cicatrización y aumenta el riesgo de complicaciones. Deje de fumar antes de la cirugía y no lo retome durante al menos un mes.
Saltarse la revisión. La visita del séptimo día, en la que se retira la férula y se revisa y se vuelve a vendar la nariz, no es opcional.
Cuándo contactar con la consulta
Es de esperar algo de secreción con restos de sangre, la nariz taponada y hematomas. Un sangrado nasal que no se detiene con diez minutos de presión suave, fiebre, enrojecimiento o dolor en aumento, o un cambio repentino en la forma de la nariz tras un golpe deben comunicarse el mismo día. Puede llamar por teléfono a la consulta en horario de atención. En caso de urgencia, llame al 112.
La cicatrización pide más paciencia que esfuerzo. Mantenga la nariz limpia y protegida, siga el calendario y deje tiempo a que la hinchazón baje poco a poco.