Las adenoides, también llamadas vegetaciones, son una masa de tejido inmunitario situada en el fondo de la nariz, por encima del paladar blando, donde no pueden verse a través de la boca. En los niños pequeños son grandes de forma natural y suelen reducirse hacia la adolescencia. Cuando son demasiado grandes, o se infectan repetidamente, obstruyen el espacio detrás de la nariz y los orificios de las trompas que ventilan los oídos. El resultado es un cuadro familiar para muchos padres: un niño que respira por la boca, ronca, duerme mal, habla con voz nasal y sufre una infección de oído tras otra.
La adenoidectomía, la extirpación de las adenoides, es una de las operaciones más frecuentes de la otorrinolaringología. Se realiza en niños y, con menor frecuencia, en adultos cuyo tejido adenoideo nunca llegó a reducirse.
Cuándo deben extirparse las adenoides
La decisión se toma según los síntomas y la exploración, no solo por el tamaño. El Dr. Teker observa directamente las adenoides con un endoscopio fino introducido por la nariz, que la mayoría de los niños tolera bien, y revisa los tímpanos y la audición. Se recomienda la cirugía cuando las adenoides obstruyen claramente la vía aérea, con respiración bucal y sueño alterado, cuando hay líquido detrás de los tímpanos con pérdida de audición o cuando las infecciones de oído o de senos paranasales se repiten a pesar del tratamiento.
Una operación breve, sin incisiones
Las adenoides se alcanzan a través de la boca abierta bajo anestesia general. El Dr. Teker las retira bajo visión endoscópica con un microdebridador o mediante radiofrecuencia de baja temperatura, instrumentos que extirpan el tejido con precisión y sellan los pequeños vasos a medida que avanzan. No hay cortes en el exterior ni taponamiento. La operación dura de veinte a treinta minutos y el niño suele estar en casa esa misma tarde. Si hacen falta tubos de ventilación en los oídos o una amigdalectomía, se realizan bajo la misma anestesia.
Recuperación
Dolor de garganta y nariz taponada durante unos días, comida blanda, abundantes líquidos y analgésicos habituales. El mal aliento durante aproximadamente una semana es normal mientras cicatriza la zona. Los ronquidos suelen aliviarse en cuestión de días. Al principio el habla puede sonar ligeramente distinta mientras el paladar se adapta al nuevo espacio; esto suele resolverse solo.
Adultos
En ocasiones el tejido adenoideo persiste en la edad adulta o vuelve a crecer, causando obstrucción en la parte posterior de la nariz, voz nasal y presión en los oídos. La exploración endoscópica lo muestra con claridad, y la extirpación sigue los mismos pasos.