Orejas prominentes: el moldeado en el recién nacido y cuándo se hace la otoplastia

Por qué se separan las orejas, el moldeado en el recién nacido, a qué edad se opera a niños y adultos, y cómo son la operación, la recuperación y los riesgos.

Las orejas prominentes, conocidas popularmente como orejas de soplillo, son frecuentes, y en la mayoría de las personas son sencillamente la forma de oreja con la que nacieron; no afectan a la audición ni a la salud. Hay quien nunca piensa en ellas, mientras que otros, niños y adultos por igual, preferirían tenerlas más cerca de la cabeza. Lo que se puede hacer depende sobre todo de la edad: en las primeras semanas de vida la oreja puede a menudo remodelarse sin cirugía, y más adelante la opción es una operación llamada otoplastia. En una consulta con un especialista en otorrinolaringología se valora si algún tratamiento es adecuado para usted o para su hijo.

Por qué se separa una oreja

La mayoría de las orejas prominentes se deben a la forma del cartílago. A menudo el pliegue que normalmente describe una curva en la parte superior de la oreja, el antihélix, no se ha formado o solo en parte, de modo que la parte superior de la oreja se inclina hacia fuera. En otras orejas la concavidad junto al conducto auditivo, la concha, es profunda y aparta toda la oreja de la cabeza. Muchas orejas tienen algo de ambas cosas, y las dos orejas de una misma persona a menudo son distintas.

Los médicos también lo describen por el ángulo entre la parte posterior de la oreja y el lado de la cabeza: unos 20–⁠30 grados en la mayoría de las orejas y claramente más en una oreja prominente. Las orejas prominentes suelen repetirse en una misma familia y casi siempre están presentes desde el nacimiento; una oreja también puede perder su forma tras una lesión. Cuánto importan es algo personal: a muchas personas no les molestan en absoluto, mientras que otras se sienten cohibidas o reciben burlas y desean un cambio.

El moldeado en las primeras semanas de vida

El cartílago de la oreja de un recién nacido es especialmente blando. Las hormonas que le llegan de la madre lo mantienen flexible en los primeros días de vida y, a medida que disminuyen a lo largo de aproximadamente las seis primeras semanas, el cartílago se vuelve más firme. En ese periodo, una oreja prominente o doblada puede a menudo remodelarse sin cirugía con una pequeña férula o molde que se fija a la oreja con tiras adhesivas. Suele llevarse día y noche durante unas semanas, con revisiones entre medias; en un caso leve pueden bastar dos semanas.

Aquí lo que más cuenta es el momento. El moldeado funciona mejor si empieza en las dos primeras semanas de vida y pierde eficacia en los meses siguientes; hacia los seis meses el cartílago suele estar ya demasiado firme. Algunas orejas que al nacer parecen inusuales se enderezan solas en los primeros días, por lo que puede aconsejarse esperar un poco. Los problemas suelen ser leves, como enrojecimiento o pequeñas heridas donde el molde presiona. Si en los primeros días nota que una oreja de su bebé está separada o doblada, coménteselo pronto a su pediatra.

A qué edad se hace la otoplastia en niños

La oreja crece deprisa en la primera infancia y alcanza la mayor parte de su tamaño adulto hacia los cinco o seis años. Por eso la otoplastia no suele hacerse antes de los cinco años, y en los niños se plantea casi siempre a partir de los cinco o seis años. Después la oreja sigue creciendo despacio, sobre todo a lo largo, pero se considera que una operación a esta edad no frena ese crecimiento.

La edad no es la única cuestión; la otra es si el niño quiere operarse. A veces son los padres quienes tienen interés, mientras que el niño dice que sus orejas no le molestan. Es el niño quien se opera, quien lleva la cinta y quien vive con el resultado, así que su propio deseo es lo que más pesa. No hay prisa: si a los cinco años a un niño no le molestan sus orejas, la cuestión puede esperar a que tenga edad para decidir por sí mismo.

La otoplastia en adultos

No hay límite superior de edad, y los adultos deciden por sí mismos si operarse. El cartílago de un adulto es más firme y menos elástico que el de un niño, lo que influye en cómo se remodela. Los niños mayores y los adultos pueden operarse a menudo con anestesia local, con la oreja dormida y la persona despierta; los niños pequeños suelen recibir anestesia general.

En qué consiste la operación

La operación se hace por detrás de la oreja, a través de una incisión cerca del surco donde la oreja se une a la cabeza, de modo que la cicatriz apenas se ve de frente. Por ella se remodela el cartílago: se crea el pliegue que falta y se sujeta con puntos permanentes colocados bajo la piel, y una concha profunda puede acercarse a la cabeza o reducirse retirando un pequeño fragmento. Hay varias maneras de dar forma al cartílago; su cirujano le explicará cuál conviene a su oreja y por qué. Después se cierra la piel, a menudo con puntos reabsorbibles.

A menudo se corrigen las dos orejas en la misma operación, pero puede operarse solo una cuando solo una está separada. La otoplastia cambia únicamente la forma y la posición de la oreja externa, por lo que no es de esperar que afecte a la audición.

La cinta y la recuperación

Tras la operación se coloca alrededor de la cabeza un vendaje acolchado que protege las orejas. Suele revisarse en los primeros días y retirarse en alrededor de una semana; mientras tanto, manténgalo limpio y seco, y espere a que se retire para lavarse el pelo. Después se lleva sobre las orejas una cinta blanda y elástica, parecida a una cinta deportiva, a menudo día y noche al principio y luego solo por la noche durante varias semanas más, para que las orejas no se doblen hacia delante contra la almohada. Su cirujano le dirá cuánto tiempo llevarla.

Al principio las orejas duelen y están sensibles, y pueden seguir así varias semanas; los analgésicos habituales suelen bastar. Es frecuente notar entumecimiento, hormigueo y pequeños moratones, que desaparecen en las semanas siguientes. La mayoría de los niños vuelven al colegio en 1–⁠2 semanas, y los adultos suelen volver al trabajo en un plazo parecido. Normalmente se puede nadar a partir de las 4–⁠6 semanas y practicar deportes de contacto hacia las 8 semanas. El cartílago puede notarse rígido durante varios meses, mientras las orejas se asientan en su posición definitiva.

Riesgos de la operación

Como toda operación, la otoplastia conlleva un pequeño riesgo de sangrado, infección y reacción a la anestesia. Dos problemas tempranos requieren un tratamiento rápido: la acumulación de sangre bajo la piel de la oreja (hematoma) y la inflamación del cartílago de la oreja (pericondritis). Llame a la consulta el mismo día si el dolor bajo el vendaje no deja de aumentar, sobre todo en un solo lado, o si tiene fiebre o un sangrado que atraviesa el vendaje.

El resultado también tiene sus límites. Dos orejas nunca son exactamente iguales, y tras la operación puede quedar o aparecer una diferencia entre ellas. Con los meses o los años, una oreja también puede volver en parte hacia su posición anterior, aunque la operación haya ido según lo previsto; es el motivo más frecuente de insatisfacción con el resultado, y entonces puede valorarse una nueva corrección. Con menos frecuencia, una oreja queda demasiado pegada. Los puntos permanentes a veces se notan bajo la piel o salen a la superficie y hay que retirarlos.

La cicatriz de detrás de la oreja suele quedar como una línea fina en el surco. A veces se vuelve gruesa y roja, y rara vez se forma un queloide, una cicatriz abultada que crece más allá de la incisión; es más probable si usted o algún familiar ya han tenido queloides, así que coménteselo en la consulta.

Los resultados varían de una persona a otra, y ninguna operación puede prometer unas orejas con una forma exacta. Decidir si hacerse una otoplastia, y cuándo, corresponde a la persona interesada; en un niño, eso significa el niño junto con sus padres. Las preguntas sobre sus propias orejas o las de su hijo se responden en la consulta.

Referencias

  1. NHS. Ear correction surgery, including ear pinning. NHS (National Health Service, UK). 2023. Disponible en: nhs.uk/tests-and-treatments/cosmetic-procedures/cosmetic-surgery/ear-correction-surgery [consultado el ].
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  4. Schultz K, Guillen D, Maricevich RS. Newborn Ear Deformities: Early Recognition and Novel Nonoperative Techniques. Seminars in Plastic Surgery. 2017;31(3):141‑145. doi:10.1055/s-0037-1603958.

Revisado médicamente por Op. Dr. Cenk Teker,

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