Ronquidos y apnea del sueño: lo que puede aportar la cirugía del paladar

Ronquidos o apnea del sueño, el estudio del sueño, las medidas cotidianas, la CPAP y el lugar de la cirugía del paladar y las amígdalas, con sus riesgos.

El ronquido es el sonido de los tejidos blandos de la garganta que vibran al respirar durante el sueño. Por sí solo, suele ser sobre todo una molestia para quien duerme a su lado. En algunas personas, sin embargo, la vía respiratoria se cierra durante varios segundos, una y otra vez a lo largo de la noche: es la apnea obstructiva del sueño. A continuación se explica cómo se distinguen, qué se prueba primero normalmente y qué lugar ocupa la cirugía del paladar y las amígdalas.

Distinguir el ronquido de la apnea del sueño

Al dormirse, los músculos de la garganta se relajan, y el paladar blando, la úvula, las amígdalas o la base de la lengua pueden acercarse tanto que el aire que pasa los hace vibrar. La nariz tapada lo empeora, porque obliga a respirar por la boca.

En la apnea obstructiva del sueño, la respiración se detiene, o se vuelve superficial, durante varios segundos cada vez. El cerebro le despierta entonces lo justo para volver a respirar, a menudo con un ronquido fuerte o una boqueada que usted no recuerda, y esto puede repetirse muchas veces por hora.

A menudo es la pareja quien nota las pausas en la respiración y los ruidos de ahogo. Durante el día puede sentirse cansado por mucho que haya dormido, tener dificultad para concentrarse o despertarse con dolor de cabeza. La obesidad, un cuello ancho, la edad, el alcohol, el tabaco y dormir boca arriba hacen más probable la apnea del sueño.

La diferencia importa, porque la apnea del sueño sin tratar se asocia a hipertensión arterial y a una mayor probabilidad de ictus, y el cansancio hace más probables los accidentes. Si tiene sueño durante el día, no conduzca hasta que se haya valorado y esté bajo control.

El estudio del sueño

El ronquido por sí solo no indica si hay apnea ni cuál es su gravedad. Un estudio del sueño registra su respiración y su frecuencia cardiaca mientras duerme, normalmente en casa con un pequeño aparato que usted se coloca antes de acostarse y a veces durante una noche en una unidad del sueño.

El resultado es el número de veces por hora que la respiración se detiene o se vuelve superficial: de 5–⁠14 se habla de apnea del sueño leve, de 15–⁠30 de moderada y de más de 30 de grave. El estudio orienta la elección del tratamiento, y repetirlo más adelante muestra lo que un tratamiento ha cambiado.

Lo que suele probarse primero

Los primeros pasos son los mismos para los ronquidos y para la apnea del sueño. Si tiene sobrepeso, adelgazar puede reducir ambos. Beba menos alcohol, y nada en las horas antes de acostarse, porque relaja aún más los músculos de la garganta. Si fuma, dejarlo también ayuda. Los dos suelen empeorar boca arriba, así que intente dormir de lado.

Una nariz que se tapa a menudo le hace respirar por la boca por la noche, y eso suele empeorar los ronquidos. Las tiras que mantienen abiertas las fosas nasales pueden ayudar, y conviene examinar una nariz tapada la mayor parte del tiempo, porque un tabique desviado, unos cornetes inflamados o una alergia pueden tratarse por sí mismos.

Cuando la apnea del sueño es leve, estos cambios pueden bastar. Otra opción es un dispositivo parecido a un protector bucal, que se lleva por la noche y adelanta ligeramente la mandíbula para que la vía respiratoria quede más abierta.

La CPAP en la apnea moderada o grave

La CPAP, siglas en inglés de presión positiva continua en la vía respiratoria, es un pequeño aparato junto a la cama que envía aire suavemente a través de una mascarilla; esa presión mantiene abierta la garganta. En la apnea del sueño moderada o grave es el tratamiento que suele ofrecerse primero. Una guía de la American Academy of Sleep Medicine recomienda empezar por ella incluso cuando la garganta está claramente estrechada, porque sus riesgos son pequeños comparados con los de la cirugía.

Acostumbrarse a la mascarilla lleva tiempo. Para los adultos que no se adaptan a la CPAP o no la quieren, la misma guía recomienda hablar de una derivación a un cirujano como una de las demás opciones.

El lugar de la cirugía del paladar y las amígdalas

La cirugía solo puede ayudar si el estrechamiento está donde actúa la operación. Por eso, antes de plantearla, un otorrinolaringólogo explora la nariz, la boca y la garganta, a menudo con una cámara fina y flexible que se introduce por la nariz. El estrechamiento puede estar en el paladar, las amígdalas, la base de la lengua o en varios sitios, y la cirugía del paladar por sí sola no corrige un estrechamiento situado más abajo.

De ahí que la cirugía sea una opción para personas seleccionadas, normalmente después de un estudio del sueño, y no un tratamiento general de los ronquidos. La guía señala que los beneficios observados en los estudios corresponden a pacientes que el cirujano consideró adecuados, y que el equilibrio entre beneficios y riesgos depende de cada persona, desde la gravedad de la apnea hasta la operación elegida. En los ronquidos sin apnea, la cirugía se usa a veces cuando otras medidas no han ayudado, pero no siempre funciona.

En qué consiste la operación

La uvulopalatofaringoplastia, o UPPP, ensancha la vía respiratoria detrás del paladar blando. Se recorta el paladar blando, se acorta o se extirpa la úvula y se extirpan las amígdalas si todavía están. Cuando unas amígdalas grandes son la causa principal del estrechamiento, extirparlas (amigdalectomía) puede ser toda la operación.

La operación se realiza con anestesia general a través de la boca abierta, sin ninguna incisión por fuera, y los puntos se reabsorben solos en pocos días. Una nariz tapada puede tratarse antes o en la misma operación. Su cirujano le dirá con antelación si necesitará pasar una noche en el hospital.

La recuperación

Cuente con un dolor de garganta de unas dos semanas, a menudo intenso; los primeros días, hasta una semana, suelen ser los peores. También es frecuente el dolor de oído, porque la garganta y el oído comparten un nervio. Tome sus analgésicos con regularidad y según la pauta, y evite la aspirina salvo que se la haya recetado un médico.

Coma y beba con normalidad en lugar de limitarse a alimentos blandos, porque usar los músculos de la garganta ayuda a la cicatrización, y beba mucho líquido. Al principio puede salirle algo de líquido por la nariz al beber y la voz puede sonar nasal, porque el paladar en cicatrización está más corto y se mueve menos; ambas cosas suelen pasar en una o dos semanas.

Durante dos semanas, manténgase alejado de las personas con tos o resfriado y de los lugares con humo o polvo, y evite el alcohol y el tabaco. Cuente con hasta dos semanas de baja laboral; volver a sentirse del todo bien puede llevar alrededor de un mes.

El sangrado por la boca o la garganta es una urgencia: llame al 112 o acuda de inmediato al servicio de urgencias más cercano. Llame a la consulta el mismo día si tiene fiebre, mal aliento con la lengua blanquecina o un dolor que los analgésicos no controlan, porque pueden ser signos de infección.

Riesgos y resultados

Como cualquier operación de garganta, la UPPP puede ir seguida de sangrado, el mismo día o durante las dos semanas siguientes, y de infección, y la anestesia general tiene sus propios riesgos. Tras la cicatrización, algunas personas notan sequedad de garganta, un cambio en el gusto, sensación de tener algo atascado en la garganta o dificultad para tragar; suelen desaparecer, pero en un pequeño número de personas persisten.

Los resultados varían de una persona a otra. En algunas personas la apnea mejora claramente, en otras solo en parte, y sigue siendo necesaria la CPAP o un dispositivo bucal. Los ronquidos también pueden volver con los años, sobre todo con el aumento de peso o el alcohol por la noche, así que las medidas cotidianas siguen contando después de la cirugía.

Si en su caso merece la pena plantearse la cirugía depende de su estudio del sueño y de la exploración; las preguntas sobre su propia situación se responden en una consulta.

Referencias

  1. NHS. Sleep apnoea. NHS (National Health Service, UK). 2026. Disponible en: nhs.uk/conditions/sleep-apnoea [consultado el ].
  2. NHS. Snoring. NHS (National Health Service, UK). 2023. Disponible en: nhs.uk/conditions/snoring [consultado el ].
  3. Kent D, Stanley J, Aurora RN, Levine C, Gottlieb DJ, Spann MD, et al. Referral of adults with obstructive sleep apnea for surgical consultation: an American Academy of Sleep Medicine clinical practice guideline. Journal of Clinical Sleep Medicine. 2021;17(12):2499‑2505. doi:10.5664/jcsm.9592.
  4. Royal Berkshire NHS Foundation Trust. Uvulo-palato-pharyngoplasty (UPPP) aftercare advice. Royal Berkshire NHS Foundation Trust. 2026. Disponible en: royalberkshire.nhs.uk/leaflets/uvulo-palato-pharyngoplasty-uppp-aftercare-advice [consultado el ].

Revisado médicamente por Op. Dr. Cenk Teker,

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